ENTREVISTA. Gemma Mengual, medallista olímpica y embajadora de Yuniku

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ENTREVISTA. Gemma Mengual, medallista olímpica y embajadora de Yuniku

GEMMA-YUNIKUHablamos con Gemma Mengual, medallista olímpica y campeona mundial de natación sincronizada, que ejerció de madrina, junto con el diseñador Juanjo Oliva, en la presentación en Madrid de Yuniku. Esta nueva firma de gafas que utiliza un avanzado sistema de escáner facial que ajusta la lente a las necesidades de visión, estilo de vida y fisonomía del cliente, se lanza ahora en España de la mano de Hoya Lens.

La ex-nadadora de natación sincronizada, usuaria de gafas desde hace años, es una de las deportistas más laureadas de nuestro país. Cuenta en su palmarés con 36 medallas entre las que se encuentran mundiales, europeos y Juegos Olímpicos, siete de ellas de oro y dos platas olímpicas. Ahora, retirada de la competición, ejerce como entrenadora del Equipo Nacional de Natación Sincronizada y dedica su tiempo libre a otras de sus grandes pasiones: la gastronomía, viajar y, por supuesto, disfrutar de su familia.Gemma-Mengual-Junajo-Oliva

– Tras probar la plataforma de escaneo facial Yuniku, ¿Qué es lo que más te ha impresionado y qué conclusiones has sacado?

– Me ha impresionado la tecnología en sí y la preocupación por adaptar la lente y la montura a la fisionomía y a las necesidades ópticas de cada persona. Está muy enfocado a ver mejor y siempre acompañado de la parte estética y de moda.

– Yuniku evalúa las necesidades visuales del usuario y sus rasgos faciales, calcula la posición ideal de las lentes en relación a los ojos y luego diseña la montura en base a esos parámetros únicos. ¿Qué necesidades visuales tiene Gemma Mengual y qué valora más de una lente y una montura?

– Valoro que sea cómoda y, sobre todo, que me quede bien y me sienta a gusto con ella, que me vea en el espejo y me reconozca… Ir con ellas en mi día a día, incluso si algún día necesito arreglarme y me apetece ponerme las gafas como complemento, que pueda hacerlo. Además, a la vez yo tengo astigmatismo y las necesito. Cuando cuando entrenaba me ponía poco las gafas porque estaba más tiempo dentro del agua que fuera. Pero ahora sí que las uso más: en casa para ver la televisión, cuando conduzco, cuando estoy en una competición de sincro y estoy en la grada… Si no me las pongo no veo bien. Ahora tengo astigmatismo y un poco de miopía, además me he hecho gafas progresivas, que nunca había llevado y me he acostumbrado muy bien a ellas.

LOGO-YUNIKU– Según tu experiencia, ¿Qué puedes decir al óptico y al usuario final de Yuniku?

– Al óptico le diría que es una herramienta muy útil porque estás dando calidad y un servicio que es único ahora mismo. Yo creo que el consumidor lo va a agradecer mucho porque va a poder tener unas monturas y lentes hechas especialmente para él, muy personalizadas y siempre acompañadas de unos diseños muy modernos, que se van a adaptar perfectamente a su fisionomía. Es algo que cualquier consumidor agradecería.

– Desde que fuiste voluntaria en Barcelona 92 con 15 años, muchas cosas han cambiado en tu vida deportiva, llegando a lo más alto del podio, y personal, con dos hijos preciosos, ¿Y en tu visión tanto de las cosas y de la vida como en el aspecto orgánico-funcional de tus ojos?

– Sobre todo cuando fui madre empecé a notar los cambios en mi vista, sí que es verdad que en mi familia todo el mundo lleva gafas, pero mis padres cuando era pequeña me llevaron a hacer la revisión y tenía muy poquito. Me pusieron gafas, pero me las ponía muy poco. Fue después de tener a mis hijos, a partir de los treinta y pico cuando empecé a notar que lo necesitaba más. No era cada día, pero sí había en momentos puntuales en los que tenía que fijarme en un cartel, cuando estaba en las competiciones… Notaba que no veía del todo bien.

– Trasladando la visión a la vida cotidiana, ¿Qué quitarías de tu vista y qué querrías mantener siempre en tu retina?

Quitaría las injusticias, las enfermedades, las guerras y todo lo negativo. No quitaría a mi familia, mis seres queridos, todo lo que me alegra la vista, especialmente las expresiones artísticas en sí; al final es lo que me llena, me hace sonreír y me hace feliz.

– ¿Qué has sacrificado por la natación sincronizada y qué satisfacciones te ha proporcionado?GEMMA-MENGUAL

He sacrificado muchas cosas, pero al final ha sido todo muy recíproco. Aunque haya sido mucho sacrifico, también he de reconocer que este deporte me ha dado muchas alegrías; por tanto, puedo decir que la balanza ha estado equilibrada.

– En una ocasión dijiste que “ya no tiene sentido competir; que lo que tenías que hacer ya lo has hecho”. Pero, como se dice, quien tuvo retuvo…y siempre queda “el gusanillo”. ¿Qué queda a Gemma Mengual por aprender y enseñar?

Esta declaración creo que la dije cuando me retiré en 2011, pero luego volví a competir, en el 2015 y en el 2016, en los Juegos Olímpicos. Eso quiere decir que todavía tenía por dar y ahora que estoy en el otro lado, también puedo aportar mucho, porque he estado en el agua hasta hace nada y, al final, han sido casi treinta años de experiencia. Aún  sigo teniendo todas esas sensaciones de la competición, de lo que es este deporte, ahora como entrenadora me gusta poder aportar tanto desde dentro del agua, como desde fuera de ella.

– Además de la natación sincronizada, ¿Cuáles son tus actividades y pasiones en la actualidad?

Me gusta mucho leer, ver películas, ir por ahí con mis hijos, viajar, ir al teatro y todo tipo de espectáculos… Lo normal, no soy de aficiones rocambolescas. Me gusta disfrutar de la vida, me apasiona la gastronomía, disfrutar de restaurantes nuevos…

– ¿Qué mensaje o consejo darías a quienes se inician en este deporte para llegar a lo más alto como tú? ¿Y a las integrantes del equipo nacional?

Yo siempre digo que cuando se empieza en un deporte lo primero es que te tiene que gustar, pasártelo bien y todo lo demás ya viene sólo. No tienes que empezar pensando que quieres llegar a lo más alto, es una cosa que viene o no viene. Hay gente que empieza en un deporte y le gusta, pero no tiene ambición. Lo debes tener claro es un objetivo, cuando ves que tienes un nivel y unas posibilidades reales. A mí me agobia mucho pensar que hay padres que meten a sus hijos a hacer un deporte y ya están pensando en van a ser un Nadal… y no tiene por qué, lo bonito es hacer deporte y disfrutarlo, lo demás llega sólo.

A las integrantes del Equipo Nacional les diría que tenemos posibilidades para las próximas Olimpiadas. Nos queda un camino por recorrer porque son chicas muy jóvenes ahora, pero estoy convencida de que, tal y como están trabajando y con lo que les queda por hacer y aprender, pueden llegar muy alto seguro.