¿TDAH? No, trastorno visual no identificado

¿TDAH? No, trastorno visual no identificado

TDAHDurante las primeras semanas del curso, muchos alumnos presentan síntomas que les impiden atender adecuadamente en el colegio, como mareos, estrés o falta de concentración. Por este último rasgo, muchos especialistas apuntan al Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad para explicar el fracaso escolar, cuando puede responder a un problema visual no identificado. Expertos de Multiópticas instan a valorar los trastornos de la visión como posible causa de estos comportamientos, señalando que son imprescindibles los chequeos rutinarios, sobre todo con ‘vuelta al cole’. Estas revisiones son necesarias en el caso de los niños españoles especialmente, ya que son los que más gafas necesitan de toda Europa según las estadísticas. Concretamente, un 40% utiliza sistemas de graduación, superando la media continental, que ronda el 35%.

¿Hiperactividad o problemas visuales? Esta confusión responde a que los síntomas del TDAH y ciertos problemas de salud visual, como la miopía y el astigmatismo, en ocasiones son similares, produciendo por ejemplo falta de concentración o un nerviosismo aparentemente injustificado. Para descartar que pueda tratarse de un caso de TDAH, las revisiones visuales periódicas deberían iniciarse al menos a los 3 años, edad en la que se establecen las funciones visuales, un proceso que termina cuando se cumplen los 6 años aproximadamente. Conviene así realizar una exploración visual optométrica anual, sobre todo al inicio de cada curso.

Cinco claves de ergonomía visual infantil Se recomienda también que tanto en el colegio como en casa, al hacer los deberes, se cumpla con cinco claves de ergonomía visual que permitan un trabajo adecuado, teniendo en cuenta que son espacios en los que pasan muchas horas a lo largo de la semana. Estos aspectos comprenden:

  • Una distribución lumínica homogénea
  • Una postura adecuada entre la silla y el pupitre, que asegure que la espalda está recta y forme un ángulo de 90º con las piernas
  • Estar sentado cómodamente en posición de lectura, cerca de luz natural –si es posible- y con los ojos no muy alejados del texto
  • Conviene trabajar siempre sobre un plano inclinado
  • No debe haber fuertes contrastes entre el entorno y los textos
Etiquetas: TDAH